Aparición del Comando Rodrigo Franco
En 1988 emerge el Comando Rodrigo Franco, un agente violento de filiación política incierta vinculado presumiblemente a sectores del gobierno o fuerzas del orden.
El año 1988 estuvo marcado por la aparición del Comando Rodrigo Franco, un agente colectivo violento cuya adscripción política es incierta, aunque se conjetura que provendría de ciertos sectores del partido gobernante o de las fuerzas del orden. Sus primeras acciones fueron asesinatos de personalidades vinculadas al PCP-SL, como el abogado de Osmán Morote, y la destrucción con explosivos de la tumba de la lideresa senderista Edith Lagos. Posteriormente, sus amenazas y atentados se extendieron a políticos opositores y periodistas, haciéndose su carácter cada vez más extraño y difuso, hasta que dejó de operar sin explicación en 1990.