La masacre de Socos
El 13 de noviembre de 1983, un grupo de sinchis asesinó a 34 campesinos en la comunidad de Socos, provincia de Huamanga.
El 13 de noviembre de 1983, un grupo de sinchis perpetró una masacre en la comunidad de Socos, ubicada en la provincia de Huamanga, asesinando a 34 campesinos entre hombres, mujeres y niños. Al descubrirse el hecho, el jefe del CPM apoyó la investigación de la Fiscalía en Ayacucho, lo que provocó grandes incomodidades entre la policía. Este evento tuvo gran repercusión pública y fue uno de los hechos perpetrados por la policía que más resonancia causó. Las autoridades trataron de justificar la masacre argumentando el entorno hostil de la lucha contra la subversión, la posibilidad de que la población estuviera vinculada al PCP-SL, y la tensión de una guerra contra un enemigo sin rostro.