Asalto al CRAS de Huamanga por Sendero Luminoso
En marzo de 1982, un comando de Sendero Luminoso asaltó el CRAS de Huamanga y rescató a sus presos, marcando un punto de inflexión en la percepción del conflicto armado.
En marzo de 1982, en una operación planeada por la dirección central de Sendero Luminoso, un comando senderista asaltó el CRAS de Huamanga y rescató a sus presos, logrando escapar sin que la policía ofreciera una respuesta adecuada ni el Ejército acantonado en la ciudad interviniera por falta de órdenes de Lima. El asalto obligó a observadores y militares a considerar al PCP-SL como una amenaza mayor, convenciendo incluso a izquierdistas radicales del posterior MRTA que el conflicto había escalado irreversiblemente. Horas después, miembros de la Guardia Republicana ejecutaron en represalia a tres senderistas heridos hospitalizados, dando a Sendero Luminoso una primera victoria mediática al ser presentado como una fuerza guerrillera víctima de brutalidad policial.