Daños psicosociales y ruptura del tejido social en comunidades peruanas
El conflicto armado causó profundos daños psicosociales en las comunidades peruanas, quebrando los tejidos sociales y generando secuelas que persisten hasta la actualidad.
Las familias sufrieron aislamiento, marginación y rupturas que afectaron la identidad cultural y la socialización de las generaciones siguientes. El resquebrajamiento de los tejidos sociales limitó la cohesión comunitaria, disminuyendo la participación social, la organización y el desarrollo colectivo. A nivel individual, los daños en la salud mental se expresaron en problemas psicosomáticos, depresión, duelo alterado, desamparo, pérdida de confianza y dificultades de aprendizaje. La CVR identificó secuelas psicosociales como alcoholismo, violencia familiar, pandillaje, incapacidad de proyectarse hacia el futuro e intentos de suicidio, que perpetúan la violencia y limitan la recuperación de la población afectada.