El miedo persistente y la inseguridad en comunidades peruanas tras el conflicto
Pobladores de zonas rurales expresan temor continuo y percepción de inseguridad después del conflicto armado, considerando necesario mantener armas para defenderse de posibles represalias de remanentes senderistas.
Testimonios recogidos en 2002 muestran que las comunidades rurales, particularmente en Leoncio Prado y otras zonas, permanecen en un estado de miedo permanente incluso años después del conflicto. Los pobladores temen represalias por haber participado contra Sendero Luminoso y evitan salir de noche. Algunos grupos, como los Asháninkas, consideran que la guerra aún no ha concluido debido a enfrentamientos con remanentes del PCP-SL. Muchos pobladores solicitan mantener armas y bases militares, argumentando que estas son necesarias para su defensa ante la amenaza persistente.