Estrategia contrasubversiva de 1989 y violaciones de derechos humanos
En agosto de 1989, las fuerzas armadas aprobaron una nueva estrategia contrasubversiva que produjo violaciones de derechos humanos más deliberadas y planificadas, incluyendo desapariciones forzadas.
La CVR documenta que en agosto de 1989 las fuerzas armadas sistematizaron una estrategia contrasubversiva que distinguía poblaciones amigas, neutrales y enemigas en los teatros de operaciones, con el objetivo de eliminar las Organizaciones Político-Administrativas senderistas y aislar a la fuerza militar del PCP-SL. Aunque la estrategia logró resultados decisivos como la reacción del campesinado contra el poder senderista, produjo violaciones de derechos humanos menos numerosas pero más deliberadas y planificadas, incluyendo la aparición de escuadrones de la muerte que llevaron a Perú a ocupar el primer lugar mundial en desapariciones forzadas. Oficiales militares utilizaron esta estrategia para diseñar planes de interrupción castrense del proceso político, proyectos que serían retomados posteriormente para el golpe de Estado de 1992.