Incidente en Penal de Lurigancho
Denuncias de ejecuciones extrajudiciales cometidas por la Guardia Republicana contra internos rendidos durante la debelación del motín carcelario de 1986.
Luego de la debelación del motín en el penal de Lurigancho, el Senador Javier Diez Canseco y medios de comunicación divulgaron información sobre presuntas ejecuciones extrajudiciales contra internos rendidos. El 21 de junio de 1986, el Gobierno admitió oficialmente la posibilidad de "excesos en el uso de la fuerza" y ordenó una investigación al Fuero Militar. El 27 de junio, el Presidente Alan García Pérez reconoció evidencias de crímenes cometidos por la Guardia Republicana y anunció investigaciones para castigar responsables. Una comisión especial encontró responsabilidad en el Coronel Rolando Cabezas Alarcón y siete miembros de la Guardia Republicana, aunque Cabezas fue liberado en 1995 por la Ley de Amnistía.