Masacre en Venenillo
En junio de 1989, fuerzas militares asesinaron aproximadamente 200 a 300 personas en Venenillo, quemando sus cuerpos o arrojándolos al río.
Según testimonio reservado, militares asesinaron alrededor de 200 a 300 personas que vivían cerca a Venenillo en junio de 1989, posteriormente quemando sus cuerpos o arrojándolos al río. El General Arciniega Huby reconoció ante la CVR que se produjo un enfrentamiento en Venenillo donde murió un Capitán, aunque negó haber ordenado el arrasamiento. Múltiples denuncias ante el Comité de Derechos Humanos "Alto Huallaga" corroboran que se atentó contra la vida de pobladores ajenos al enfrentamiento, incluyendo a Zulema Macedo Saavedra y otros cuyos restos no han sido encontrados. Un Capitán de apelativo "Lobo" fue sindicado como el que dirigió las operaciones de las patrullas en el caserío.