Explotación de los Bosques de San Ignacio
Autorización y explotación maderera de los Bosques de San Ignacio en Cajamarca mediante contratos que presuntamente violaron la ley forestal.
En junio de 1990, el Ministerio de Agricultura revocó la intangibilidad de los Bosques de San Ignacio, ubicados en la provincia del mismo nombre en Cajamarca, permitiendo nuevamente su explotación forestal. Gregorio Valdivia Ghersi, José Antonio Tálleri de Lavalle y Demetrio Patsías Mella celebraron contratos con el Ministerio para explotar hasta 1,000 hectáreas cada uno, posteriormente subcontratando con la empresa INCAFOR S.A. para labores de aserrío, secado y transporte. Denuncias confirmadas por la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental señalaban que los contratos eran simulados, ya que INCAFOR realizaba labores de extracción prohibidas por ley. El alcalde de San Ignacio, inicialmente opositor, cambió su posición meses después, siendo acusado por pobladores de haber sido sobornado por la empresa.