Captura de Abimael Guzmán y propuesta de paz
En octubre de 1993, tras su captura y la de miembros de la dirección del PCP-SL, Abimael Guzmán propone un acuerdo de paz con demandas que incluyen revisión de expedientes, amnistía general y cierre de penales.
En octubre de 1993, Abimael Guzmán reconoce que su captura y la de varios miembros de la dirección del Partido Comunista del Perú constituyen un golpe muy duro a la organización, afectando substancialmente las condiciones para continuar la guerra popular. Guzmán propone públicamente un acuerdo de paz, posteriormente reformulado como «solución política a los problemas derivados de la guerra», que plantea la revisión de expedientes, acceso al régimen penitenciario común, amnistía general para la reconciliación nacional, cierre de los penales de Yanamayo, Challapalca y base naval del Callao, y revisión de la legislación antiterrorista. La propuesta surge en un contexto donde aproximadamente 2000 internos por terrorismo permanecen condenados, incluyendo casos de cadena perpetua, mientras persisten problemas en la administración penal y se presume una posible reactivación de la lucha armada.