Intimidación y renuncia de dirigentes sindicales por el PCP-SL
Dirigentes del sindicato de docentes fueron amenazados directamente por el PCP-SL, obligando su renuncia en 1989.
Cuando los dirigentes del sindicato plantearon la necesidad de un «frente de defensa», surgieron amenazas directas contra ellos. La presidenta de la asociación, la socióloga Dora Gómez, renunció bajo presión y emigró del país. Otros dirigentes como Gustavo Gómez también optaron por salir, realizando una renuncia pública colectiva con un informe y balance dirigido a los docentes en 1989. El clima de temor instalado por el PCP-SL en la institución llevó a que la mayoría de docentes asumiera actitudes de indiferencia o neutralidad, priorizando la preservación de sus puestos de trabajo y sus vidas sobre la resistencia.