Asamblea de Uchuraccay e Identidad Iquichana
La asamblea de Uchuraccay del 11 de febrero de 1983 revela las demandas reales de las comunidades campesinas, contrastando con la identidad iquichana construida por élites regionales.
El informe CVR analiza la «tradición iquichana» como una actitud ancestral caracterizada por el rechazo a influencias externas y el uso esporádico de violencia contra foráneos. Sin embargo, esta identidad étnica no existió antes del siglo XIX, siendo una construcción de élites ayacuchanas que presentaban a los campesinos de las alturas como herederos de la tribu prehispánica de los Pokras. En contraste, la asamblea de Uchuraccay realizada el 11 de febrero de 1983 muestra las verdaderas necesidades de estas comunidades, quienes solicitaban recursos básicos como sal, velas y linternas para defenderse de los ataques terroristas, revelando sus preocupaciones cotidianas frente a la violencia política.