Terror y coerción del PCP-SL en Vilcashuamán
El PCP-SL sometió a la población de Vilcashuamán mediante terror y coerción armada, obligando a comuneros a participar en actos violentos contra su voluntad.
Según testimonios recogidos en Vilcashuamán y Pujas, el PCP-SL utilizó la fuerza y las armas para constreñir a la población civil a participar en actos violentos. Los comuneros fueron capturados en circunstancias confusas, reuniendo entre 200 y 300 personas que fueron conducidas a la hacienda Ayzarca. Los testimonios indican que la población actuó sin plena conciencia de sus actos, sometida por el terror impuesto por la organización subversiva. A pesar del discurso de igualdad que atraía a algunos, el PCP-SL utilizó la violencia y amenazas para asegurar la obediencia y participación forzada de los comuneros.