Acusaciones internas y venganzas en Vilcashuamán bajo Sendero Luminoso
Durante la presencia de Sendero Luminoso en Vilcashuamán, los pobladores se acusaban mutuamente motivados por envidia, resentimiento y venganzas personales antes que por convicción ideológica.
Cuando Sendero Luminoso se encontraba en el pueblo de Vilcashuamán, la población comenzó a acusarse mutuamente. Las denuncias surgían por motivos personales: alguien podía ser acusado por participar en actos considerados patrióticos (como el izamiento de la bandera peruana) o simplemente por burlas y celos. A partir de 1984, los pobladores que se unían a Sendero lo hacían principalmente por venganza y rencilla personal sobre terrenos e intereses familiares, más que por convicción política o ideológica. Las denuncias internas servían como venganza contra rivales personales o familiares, generando un ciclo de represalias donde incluso los propios parientes se involucraban con Sendero para dañar a sus enemigos.