Emboscada en Parán y declive de Sendero Luminoso en Oyón
Una emboscada contra un destacamento militar en Parán en 1992 marcó el punto de quiebre decisivo que llevó al declive de las acciones armadas de Sendero Luminoso en la provincia de Oyón.
En 1992, una emboscada en Parán contra un destacamento del Ejército resultó en el golpe decisivo contra los senderistas en Oyón. La respuesta inmediata de las fuerzas militares cerró el cerco sobre los insurgentes, quienes perdieron sus mejores cuadros, incluyendo a Dante, conocido como «el sanguinario». Estas muertes marcaron el declive definitivo de las acciones armadas del PCP-SL en la provincia. A partir de 1992, año de la captura de Abimael Guzmán, las acciones senderistas se concentraron en las provincias costeñas, donde se registró la respuesta de las fuerzas contrasubversivas mediante asesinatos selectivos.