Actividades de Sendero Luminoso en El Agustino y zonas adyacentes
Entre 1982 y los años noventa, Sendero Luminoso desarrolló acciones simbólicas, sabotajes de infraestructura energética y una estrategia de control político en El Agustino, Ate Vitarte y Chosica.
El 18 de mayo de 1982, un grupo de senderistas iluminó un cerro de El Agustino con símbolos comunistas y realizó voladuras de torres de energía eléctrica como parte de su estrategia en distritos priorizados desde el inicio de sus acciones. En El Agustino se formó una «escuela militar» bajo el mando de Laura Zambrano, mientras en Ate Vitarte el PCP-SL se enfocó en capturar espacios sindicales mediante deslegitimación de líderes, volanteo y ataques a fábricas como Nissan, Bata y Nylon. Tras el ajuste económico de 1991, Sendero introdujo la noción de «sanción ejemplar» para someter dirigencias y se presentaba como garante del orden en mercados, controlando precios y ejecutando delincuentes.