Desmoronamiento del MRTA y captura de dirigentes clave
A partir de 1993, el MRTA experimentó un colapso organizativo con deserción masiva de combatientes, reduciéndose de mil a cien integrantes en el Frente Nor Oriental y resultando en la captura de Lucero Cumpa y otros líderes.
El MRTA sufrió un rápido desmoronamiento desde 1993, perdiendo el apoyo de la población y enfrentando deserción masiva de combatientes acogidos a las normas de arrepentimiento estatal. De mil combatientes en el Frente Nor Oriental en 1990, quedaban apenas cien en 1993, organizados en tres columnas de 25 hombres cada una. Lucero Cumpa fue capturada en el distrito de Morales junto con la jefe de logística y comunicaciones, mientras que «Grillo» continuó perseguido por el Ejército hasta su entrega en junio de 1994. Un pequeño grupo bajo el mando de «Miguel» se retiró hacia Jaén-Cajamarca donde también fue capturado.