Violencia policial y abuso de derechos humanos en Puno, 1987
Hacia 1987, la violencia policial en Puno se había convertido en un problema grave, con múltiples denuncias de abuso, asesinatos y vejaciones contra la población civil.
Hacia 1987 la violencia policial se había convertido en un serio problema en Puno, según denunció la Vicaría de la Solidaridad de ese año. Se documentaron numerosos abusos policiales, incluyendo el asesinato de la niña Juana Choque Miranda el 5 de octubre por un policía ebrio en Arapa, la muerte del joven Juan Gutiérrez Mamani en Pucará a manos de un miembro de la Guardia Civil también ebrio, e incidentes violentos durante las Fiestas Patrias en Kenamari Bajo y Llali. Las fuerzas policiales y militares cometían abusos generalizados, incluyendo saqueo de hogares, desapariciones forzadas y vejaciones públicas, generando una imagen extremadamente negativa y temor generalizado entre la población.