Militarización de la provincia
En 1993, debido a la intensa violencia en la zona, el ejército peruano militarizó la provincia de Barranca instalando tres bases militares en Puerto Supe, Barranca y Paramonga como parte de la estrategia contrasubversiva contra el PCP-Sendero Luminoso.
Debido a la violencia intensa en la zona, se produce la militarización de la provincia por parte del ejército. Como respuesta a la escalada de acciones del PCP-Sendero Luminoso, el Estado peruano instaló tres bases militares en ubicaciones estratégicas de la provincia de Barranca. Esta militarización formó parte de la estrategia contrasubversiva implementada en las provincias costeñas del norte de Lima, donde se registraban asesinatos selectivos y atentados dinamiteros. La instalación de estas bases militares buscaba controlar el territorio y frenar las acciones senderistas que se habían extendido desde las zonas rurales hacia las localidades costeñas.