Asesinato de estudiantes de la PUC
El 28 de julio de 1989 se encontraron los cuerpos de dos estudiantes de la PUC, Abel Malpartida y Luis Alvarez, asesinados en la playa Curayacu, junto con otros tres estudiantes universitarios.
Durante la convulsión social de 1989, estudiantes de la Pontificia Universidad Católica fueron arrestados en distintos momentos de protesta contra la política económica del gobierno. El 28 de julio de 1989, los medios reportaron el hallazgo de los cuerpos de dos estudiantes de la PUC, Abel Malpartida y Luis Alvarez, asesinados en la playa Curayacu en el distrito limeño de San Bartolo. Simultáneamente, se encontraron en distintas partes del país los cuerpos de otros tres estudiantes universitarios que habían sido vistos por última vez con vida el 26 de julio. Estas muertes afectaron profundamente el movimiento estudiantil y provocaron cambios significativos en las tendencias políticas estudiantiles, debilitando especialmente los núcleos de simpatizantes con Sendero Luminoso.