Fin de operativos relámpagos
Los operativos relámpagos del Ejército peruano en el río Huallaga finalizaron en 1990 después de seis años de acciones militares sorpresivas contra narcotraficantes y Sendero Luminoso. Estos operativos causaron numerosas víctimas tanto de combatientes como de población civil inocente.
Entre 1984 y 1990, el Ejército peruano realizó sucesivos operativos relámpagos en ambas márgenes del río Huallaga con la finalidad de sorprender narcotraficantes y a la organización senderista que actuaban en la zona. Estos operativos llevaron a enfrentamientos con compañías del PCP-SL que actuaban en ambas márgenes del río Huallaga, resultando en muchos muertos de ambas partes, pero también mucha gente inocente que murió por permanecer en la zona cuidando sus chacras o esperando que todo acabe. En 1990 finalizaron estos operativos relámpagos, dando paso a un cambio de estrategia contrasubversiva que mejoró la imagen de las fuerzas armadas en las zonas de emergencia del Alto Huallaga. Las acciones militares cambiaron: ya no había operativos militares sorpresivos ni se forzaba a la gente a asistir a reuniones para delatar a mandos senderistas, sino que se puso énfasis en tratar mejor a la población civil y en un efectivo trabajo de inteligencia.