Convivencia del MRTA con el narcotráfico en San Martín
Desde fines de 1990, el MRTA estableció una convivencia con el narcotráfico en San Martín, lo cual fue uno de los factores que generó su debacle y la pérdida de apoyo de la población local. Esta alianza se sumó a los abusos en cobros de cupos y prácticas delincuenciales de sus milicianos.
Entre 1990 y 1992, el MRTA perdió apoyo de la población local debido al abuso en los cobros de cupos con los que extorsionaban a los pocos empresarios que aún quedaban en la región y, en general, a las prácticas delincuenciales que muchos de sus milicianos, apuradamente reclutados, habían incurrido. Otro factor que generó la debacle del MRTA fue su convivencia con el narcotráfico desde fines de 1990. Esta alianza con el narcotráfico contribuyó significativamente al deterioro de la imagen y el apoyo popular del MRTA en el departamento de San Martín. La convivencia con el narcotráfico se produjo en un contexto donde el MRTA ya había perdido sus organizaciones políticas de apoyo (UDP y FEDIP-SM) y mantenía solo dos destacamentos militares del Frente Nororiental.