Llamado de los Obispos Peruanos por la Paz y la Justicia (1988)
Los obispos peruanos denunciaron la violencia generalizada y la crisis económica, condenando tanto el terrorismo como los abusos de autoridad, e invitaron al diálogo sincero y cambio de conducta.
El 28 de julio de 1988, el Padre Pedro Barreto S.J. pronunció una homilía en el Te Deum de Lima señalando que la Iglesia estaba preocupada por la violencia masiva y la pobreza en el país. Condenó tanto los atentados terroristas como los homicidios cometidos por las autoridades, advirtiendo que el terrorismo podía brotar de injusticias pasadas o abusos de autoridad. El 18 de octubre de 1988, los Obispos emitieron un mensaje pidiendo un cambio de corazón, rechazando la violencia en todas sus formas, la explotación y la marginación, e instando al diálogo sincero. Cerca de mil quinientos religiosos respaldaron este llamado el 30 de octubre, invitando a renunciar a los actos violentos.