Masacre de los penales en junio de 1986
Pronunciamiento de los obispos del Perú condenando la violencia tras la masacre de los penales en junio de 1986, rechazando tanto el terrorismo como la represión desproporcionada.
Tras la masacre de los penales en junio de 1986, el Consejo Permanente del Episcopado se pronunció contra la violencia en todas sus formas. Los obispos rechazaron tanto el método del terror como instrumento de cambio político, como la represión del Estado que respondiera con los mismos medios. Enfatizaron que cualquier acción de las fuerzas del orden debe estar enmarcada dentro de un régimen de ley y respeto a los derechos humanos. Sostuvieron que la violencia no conduce a soluciones y que el país necesitaba cambiar de dirección para construir un futuro diferente.