Cuestión de batuta
En vísperas de sus 100 días de mandato, PPK confronta el desafío de volver a poner la agenda sobre la mesa. El cambio más inmediato en el despacho presidencial se siente en los zapatos. La alfombra mullida de otras gestiones ha sido reemplazada por el sobrio piso de madera. Aplica eso de pisar tierra. Y nadie familiarizado con Pedro Pablo Kuczynski podría acusarlo a estas alturas de envanecerse más de la cuenta con el poder, como algunos de sus antecesores. Pero sí es pertinente que, a una semana de cumplir cien días en el poder, su gestión pueda mirarse con franqueza al espejo. Las obvias ventajas comparativas de PPK –experiencia con la cosa pública, conocimiento del engranaje económico, estilo claro y proyección de autenticidad– marcaron sus primeros días de gestión. 4 de noviembre de 2016.