Oronqoy
Durante cinco años, SL tomó el poblado de Oronqoy y lo convirtió en “zona liberada”, rebautizándolo como Puka Llacta. El pueblo entero fue secuestrado porque, al igual que otros, quedaba demasiado “lejos del Perú”. Pero cuando llegó el Estado y se instaló la base de Mollebamba, las injusticias no cesaron. Los sinchis rebautizaron la zona como “Oreja de Perro”. Decenas de mujeres fueron obligadas a dar “servicios” gratuitos de limpieza, cocina y por las noches, como “mujeres de confort” a la tropa y a los oficiales. Violadas sistemáticamente. Convertidas en esclavas sexuales por las mismas fuerzas del orden en las que confiaban para que los liberen de los terroristas.