Militares peruanos buscan ganarse a los vecinos de zonas en conflicto
En la lucha contra lo que queda del grupo terrorista Sendero Luminoso en la selva y en la sierra central de Perú las fuerzas armadas dejaron de patrullar para no ser blanco fácil, como ocurría desde 2007. Por primera vez trabajan en coordinación con la Fiscalía, la Policía y la DEA para interceptar comunicaciones de sospechosos en la zona donde también opera el narcotráfico, pero necesitan una mejor relación con los civiles, quienes han preferido mantenerse al margen por su seguridad o porque han sido víctimas circunstanciales de las operaciones contrasubversivas.