Historia de una traición III
Artera actitud de Fujimori y Montesinos no puede quedar impune, afirman parlamentarios Adrianzén y Benítez. Investiguen el boicot a la captura de Abimael. La contraorden de la dupla del gobierno de la corrupción, Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos, para desactivar la operación de captura del cabecilla senderista, Abimael Guzmán y su cúpula terrorista, en diciembre de 1990, significa una traición al país que debe ser investigada, declararon a LA PRIMERA, el vicepresidente de la Comisión de Justicia del Congreso, Heriberto Benítez, y el parlamentario andino y analista político Alberto Adrianzén.