Historia de una traición II
Sendero y paramilitares fujimontesinistas inundaron de sangre el país desde 1990 hasta la captura definitiva de Guzmán en 1992. En los casi dos años (22 meses) que transcurrieron entre la fecha en que la mafia fujimontesinista impidió, por sus ambiciones dictatoriales, la captura del jefe senderista Abimael Guzmán, y su definitiva aprehensión, el 12 de septiembre de 1992, se produjeron feroces ataques y hechos sangrientos perpetrados por su organización, como los 37 coches-bomba detonados en diversas ciudades del país, sobre todo en Lima. Entre los crímenes que pudieron evitarse de no haber mediado la traición de aquel régimen, destacan los asesinatos de la dirigente social María Elena Moyano (15 de febrero de 1992); el atentado de la calle Tarata, en Miraflores, (16 de julio de 1992) y el atentado del Canal 2 de TV (5 de junio de 1992), entre otros crímenes.