Decadencia y supervivencia de las rondas campesinas del norte del Perú
Las rondas campesinas del norte peruano constituyeron durante quince años un movimiento cada vez más sólido. Emergiendo desde el pueblo para combatir el problema del abigeato, la primera ronda fue organizada en un caserío del departamento de Cajamarca en diciembre de 1976. Demostrando ágilmente su eficacia, las rondas se expandieron rápidamente a lo largo de los departamentos de Cajamarca, Piura, Lambayeque, Amazonas, La Libertad y Ancash. A mediados de los años ochenta comenzaban a aparecer en la sierra central y sur del Perú. En 1990 había casi 3 500 comunidades del Perú en las que se habían organizado rondas.