COMISIÓN DE LA VERDAD: IMPRESCINDIBLE, IMPOSTERGABLE
En el Perú la impunidad y el ocultamiento de crímenes de derechos humanos, primero en la lucha contra la subversión interna desatada en 1980 por Sendero Luminoso y luego en el gobierno autoritario que se inicia el 5 de abril de 1992, han tenido niveles casi absolutos. A ello se suma que los responsables de la violencia política que asoló nuestra patria no han sido señalados, independientemente de la sanción individual por sus crímenes, por la responsabilidad histórica de sus actos. En esa medida, establecer una Comisión de la Verdad sobre lo ocurrido en el Perú entre 1980 y el 2000 es imprescindible e impostergable si queremos construir unademocracia sobre bases sólidas