Chino ya murió, Ayacucho lo mató
El fujimorismo reclamaba a Ayacucho como uno de sus bastiones. No en vano –dicen– les conseguimos la paz y son privilegiados en los programas de apoyo social. Una crónica de los últimos días de campaña escrita por el historiador Ponciano Del Pino y la antropóloga Kimberly Theidon, ambos del Centro de Estudios Latinoamericanos, Stanford University, indicaría que bastión, lo que se dice bastión, ya no es.