Desenterrando la peor masacre de la guerra
No era difícil ubicar los cuerpos, que se encontraban a flor de tierra. Pero los campesinos de la sureña comunidad peruana de Putis tuvieron que porfiar 24 años para que los exhumaran. En 1984, 125 hombres, mujeres y niños fueron fusilados por miembros del ejército luego de cavar sus propias tumbas. La más grande masacre de civiles de la guerra interna peruana (1980-2000), apenas sale a luz por el empeño de los familiares de los caídos.