DERECHOS HUMANOS, DESIGUALDADES REPRODUCTIVAS (Traducción)

Extracto del libro “Control poblacional: Costos reales, beneficios ilusorios” de Steven W. Mosher. Disponible en http://www.pop.org/20090123819/human-rights-reproductive-wrongs, La campaña de esterilización se había iniciado el año anterior. El presidente Alberto Fujimori, elegido para un segundo mandato a mediados de 1995, no había perdido tiempo para legalizar de la esterilización como método de control natal. Ordenó al Ministerio de Salud, encabezado por el Dr. Eduardo Yong Motta, a centrar sus esfuerzos en la planificación familiar, concretamente, en la ligadura de trompas. Para capacitar a los médicos y funcionarios peruanos en cómo diseñar y ejecutar una campaña de esterilización, el Dr. Motta trajo médicos chinos, indios y colombianos, que habían llevado a cabo campañas de este tipo en sus propios países2. Para supervisar el éxito de la campaña, Fujimori estableció metas nacionales respecto al número de esterilizaciones a ser realizadas -100.000 sólo en 1997-, y exigió informes semanales sobre los avances. Los equipos móviles de esterilización, una creación de estas campañas, no tardaron en ser reunidos en Lima, la capital. A estos equipos de médicos y enfermeras, que a menudo no tenían formación previa en obstetricia o ginecología, se les enseñó cómo hacer a toda prisa ligaduras de trompas, y luego fueron enviados al campo para llevar a cabo una serie de “Festivales de Ligadura” de una o dos semanas. Antes de la llegada de un equipo a un área determinada, los empleados locales del Ministerio de Salud colgaban banderolas anunciando el próximo "Festival”, y se abrían en abanico a través del campo para captar mujeres para la ligadura de trompas.

Author
MOSHER, Steven W
Publisher
POPULATION RESEARCH INSTITUTE
Date
2009
Source
CVR - Hemeroteca
Reference ID
articulo-776