No hay masacre que dure impune 23 años
Más de dos décadas después la justicia comenzó a detener a los soldados, como Contreras, que bajo el mando del entonces teniente Telmo Hurtado barrieron a sangre y fuego a Accomarca, matando a 16 hombres, 30 mujeres y 23 niños. Todo indica que no se trató de la obra de un oficial que actuó por su cuenta y riesgo sino que el crimen era parte del objetivo de un operativo contrainsurgente aprobado por los superiores del teniente Hurtado. Por eso, una vez que se consumó la matanza, el ejército pretendió ocultar el hecho.