Confesiones frente al tribunal de la historia
Los militares peruanos no están interesados en el juicio de la historia porque en él tienen todo que perder. El sentido común sobre la guerra que libraron con Sendero les es altamente favorable, de modo que pierden con cualquier revisión. Además en el mundo real, “más acá” de las metáforas, ningún militar ha sido condenado al cabo de un juicio imparcial frente a un tribunal legalmente establecido y sería absurdo que tuvieran el menor interés en terminar con tan provechosa situación de impunidad. Así las cosas, ¿para qué ir a juicio, ya sea en el fuero civil o en el fuero de las generaciones futuras?