UN MAL PRESAGIO: CAMBIO DE NOMBRE DEL MUSEO DE LA MEMORIA
Mario Vargas Llosa ha anunciado que el “Museo de la Memoria” se llamará “Lugar de la Memoria”. ¿Este cambio es un capricho del literato o realmente es necesario cambiar la palabra Museo por otra que refleje el propósito de su contenido? ¿No será acaso una concesión política a la derecha más trasnochada del país que ven en el museo un reto al “establishment” protector de su anacrónico status? Hablemos claro: ¿es tan importante cambiar un nombre que todos entienden para poner en su lugar, lugar? (¡Vaya!, no era mi intención jugar con las palabras).