El voltaje del miedo. Salvaje operativo militar contra campesinos y colonos de Chanchamayo y Oxapampa, acusados injustamente de terrorismo
El indolente calor de la selva, el pegajoso aroma de los frutales y el runrún de los mosquitos no hacían presagiar el pavoroso drama que viven los pobladores de las provincias de Chanchamayo y Oxapampa. Este miedo silencioso de una población entre furiosa y aterrorizada por los excesos militares, se desbordó ante una comisión de Derechos Humanos que visitó la zona la semana pasada para investigar las denuncias de tortura y detención de 38 campesinos de los poblados de Eñeñaz, Yurinaki y Alto Chincarmaz. En 1988, el terror de Sendero Luminoso sentó sus reales en esta región pero fue expulsado por el terror del MRTA. El Ejército limpió luego la zona, estableció una base militar en Pichanaki y empadronó a los lugareños, estableciendo un rígido control sobre sus actividades y desplazamientos. Publicado el 10 de abril de 1997.