Guerra y amnistía - Columna de opinión
Los ataques senderistas posteriores a la promulgación de la Ley de Amnistía y a la ley Barrios Altos, muestran que la guerra antisubversiva está lejos de haber concluido. El atentado con un coche-bomba a la casa de Víctor Joy Way, el asalto al puesto policial de Nuevo Progreso, y el aniquilamiento de una patrulla del Ejército en las inmediaciones de Tingo María, son evidencias más que suficientes de que Sendero Luminoso no ha desaparecido. Publicado el 27 de julio de 1995.