El precio de la impunidad - Columna de opinión
El malhumor de Alberto Fujimori va en aumento, conforme crece la protesta contra la infame ley de amnistía promulgada la semana pasada. El martes se fue a un pueblo de la sierra -con las cámaras de todos los canales de TV, por supuesto-, y dijo que salía de Lima porque lo aburrían las críticas de los opositores. Antes, un inocuo informe sobre Sendero en Ayacucho, propalado por un noticiero de TV, lo había sacado de quicio, a tal punto que obligó al canal a suspender la segunda parte del reportaje. Publicado el 22 de junio de 1995.