Escrita en Sangre, la Historia del VRAE - Columna de opinión
Si el presente del VRAE abunda en dilemas, su pasado ofrece algo más que lecciones. La desafiante belleza de este valle fue el escenario de una guerra ininterrumpida y brutalmente letal durante los últimos veintiséis años, cuyos hechos son hoy memorias que unos han olvidado pero otros recuerdan bien. Los textos de los primeros misioneros franciscanos se referían a la “montaña” de los ríos Apurímac y Ene, y tuvieron razón. Esa selva montañosa, de riscos fragosos, cañadas y abismos cubiertos de vegetación espesa se suaviza brevemente en el valle antes de volver a los cerros cubiertos de bosques y de nubes, surcados por altísimas cataratas con armoniosos nombres asháninca. Publicado el 13 de noviembre de 2009.