Los senderistas caídos en la represión de los motines limeños se habían negado a negociar
Los militantes del Sendero Luminoso caídos durante el asalto militar de las prisiones de El Frontón y Lurigancho, que dejó 300 muertos, se negaron a cualquier tipo de negociación, tanto con las autoridades como con los miembros de la comisión de paz, según versiones coincidentes del Gobierno y de fuentes independientes. Publicado el 22 de junio de 1986.