Un museo contra la insensatez
Para sorpresa de todos, especialmente de algunos de los propios ministros de Estado que habían mostrado exceso de celo en la defensa de la decisión gubernamental, el presidente Alan García corrigió su posición inicial, dio muestras de repentina flexibilidad y resolvió aceptar la donación del Gobierno alemán destinada a crear el Museo de la Memoria.