El Gobierno de Belaúnde tardó demasiado en reaccionar frente a Sendero Luminoso
Rodeado de un aparatoso despliegue de seguridad, el presidente Fernando Belaúnde Terry y su Gobierno presidieron el martes en Lima la tradicional ceremonia de homenaje a la bandera en el aniversario de la batalla de Arica, perdida contra Chile. La plaza de Bolognesi y las calles adyacentes fueron cerradas al público, que por primera vez no pudo sumarse a la conmemoración, a la que en esta ocasión se ha querido dar un carácter estrictamente militar. Tiradores de la policía y de la Guardia Republicana vigilaron el acto desde las azoteas y las cúpulas de las iglesias circundantes. El ministro de la Guerra, general Óscar Brush, dedicó su discurso "... a quienes en estos momentos de prueba dividen a los peruanos en bandos". Publicado el 9 de junio de 1983.