Putis habla - Columna de opinión
Cuando Sendero Luminoso inició sus sanguinarias acciones, tuvo a la comunidad de Putis —y a las aledañas— en la mira. En 1983 asesinó a su teniente gobernador dejando en el cuerpo ensangrentado el siguiente mensaje: “Si alguien se levanta en nuestra contra será exterminado”. Los subversivos sabían que se gestaban rondas campesinas para combatirlos. La zona era considerada roja por el desplazamiento de columnas senderistas; estaba bajo control militar y regía el estado de emergencia. Ese año la violencia impidió que se realizaran elecciones municipales en toda la provincia de Huanta. Eran peruanos, civiles, campesinos que se encontraban entre dos fuegos, una situación que caracterizó a nuestro conflicto interno. Tanto el terrorismo como las fuerzas del orden desconfiaban de la gente humilde que solo quería salvar su pellejo. Los de Putis no pudieron hacerlo. Publicado el 25 de agosto de 2009.