De puño y sangre

El dogma y la megalomanía característicos de Abimael Guzmán se dejan ver hasta en sus cartas de amor. En la misiva que en 1995 le dedica a su primera esposa, Augusta la Torre o camarada Norah, fallecida en 1988, se lee: “Los camaradas, aún extranjeros, no olvidan ni olvidarán tus sencillas y esclarecedoras palabras: Como soldado rojo del Partido prometo no dar un solo paso sin la dirección personal del Presidente Gonzalo, garantía de triunfo”. Publicado el 17 de septiembre de 2009.

Author
Revista Caretas
Publisher
Revista Caretas
Date
2009
Source
CVR - Hemeroteca
Reference ID
articulo-204