Las fosas que no cicatrizan
Tres días por las carreteras destapadas de Ayacucho ayudan a experimentar en espalda y riñones una pequeña parte del drama interminable en ese departamento. La distancia entre los distritos de la misma provincia, aún luego de tantos años de la violencia desatada por Sendero Luminoso, sigue siendo lo suficientemente recia como para condenar a los habitantes altoandinos al aislamiento y la miseria. Publicado el 10 de julio de 2008.