RETABLO. FOSA EN CHUSCHIHUAYCcO
Fosa en Chuschihuaycco Año: 2007 Medidas: Abierto: 29.5 x 67.5 x 14 cm / 29.5 x 34 x 14 cm Los comuneros de Chungui contaron a Edilberto Jiménez cómo la mayoría de detenidos por militares o sinchis terminaban en Chuschihuayco. Una zona donde asesinaban, torturaban y enterraban a los detenidos. La llamaban “el cementerio de los tucos” (“tucos” = terroristas). En ese lugar se cometieron asesinatos, torturas y abusos a hombres y mujeres de todas las edades. No fue una gran fosa, sino que se hacían hoyos para arrojarlos cadáveres resultantes de cada detención. Los hoyos eran cavados por civiles, muchos de los cuales terminaban como cadáveres en los hoyos que ellos mismos hacían. Es esto lo que vemos reflejado en este retablo cuyo exterior, nuevamente, no cuenta con colores ni figuras. El cajón se abre y en sus puertas podemos leer testimonios encabezados por palabras en quechua escritas en tinta roja que asemejan a la sangre. Vemos una escena en que la gente está siendo llevada amarrada hacia las fosas donde serán asesinados. Dos civiles llevan una pala y miran hacia los dos hoyos en donde ya se encuentran cadáveres, y frente a los cuales se está asesinando a más personas. En medio, los militares con sus uniformes y armas están en una posición agresiva; debajo de sus botas la tierra cuenta con un corte que señala una fosa ya tapada, llena de cadáveres.