RETABLO. CUERNOS Y GARRAS
Cuernos y garras Año: 1986 Medidas: Abierto: 41.5 x 81 x 19 cm / Cerrado: 41.5 x 40 x 19 cm El retablo representa la confrontación de dos grupos sociales ubicados a ambos lados de un abismo, en cuyo horizonte se ve un sol rojo debajo de un arco iris; el sol rojo del atardecer que representa la hambruna y el padecimiento. El enfrentamiento que puede observarse en el abismo encarna casi literalmente el título: las garras de los dominicos, cernícalos y cóndores representan a la sierra; los cuernos de los toros, por su lado, representan a la costa. Los dos grupos sociales están separados por un abismo en el que sucede el enfrentamiento entre aves y toros. Ambos grupos alientan eufóricamente, gritando, elevando los brazos y arengando con su canto. El enfrentamiento no sucede únicamente a través de animales, cada grupo tiene como representante a su mejor torero dentro del abismo. El torero costeño ha sido corneado por un toro y vuela por los aires; el torero de la sierra, por su parte, está ileso, en una posición desafiante o triunfante con los brazos en alto. Se puede reconocer a ambos por su vestimenta. El torero costeño tiene una vestimenta azul claramente inspirada en las corridas de toro españolas y el torero de la sierra lleva un poncho, un chullo en la cabeza y va descalzo. La diferencia de ambos grupos no solo es apreciable en la vestimenta, en la ubicación en el espacio, sino también en el uso de distintos instrumentos. A la izquierda vemos, por ejemplo, que predominan los waqrapukus, y hacia la derecha vemos que imponen su presencia los instrumentos de metal. Este retablo fue obsequiado por Edilberto Jiménez a Carlos Iván Degregori, quien se vio impactado y asombrado por el enfrentamiento entre “indios” y “mistis” que se representaba en su interior.