Una de las víctimas de la matanza de Barrios Altos es trasladada a la Morgue de Lima.
El domingo 3 de noviembre de 1991, seis hombres armados y con los rostros cubiertos con pasamontañas irrumpieron en un solar del distrito de Barrios Altos, en el Centro de Lima, donde se celebraba una "pollada" o reunión social. Quince personas —entre ellas un niño de nueve años— fueron acribilladas a balazos. Se responsabiliza de este crimen al Grupo Colina, que actuaba bajo las órdenes del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN). Además de los ejecutados cuatro personas fueron seriamente heridas. Las investigaciones del caso fueron deliberadamente obstaculizadas por una serie de mecanismos legislativos y judiciales que buscaron encubrir a los responsables e impedir que fueran sancionados.